El
científico norteamericano Eli Sercarz, doctorado en Inmunología en
la Universidad de Harvard, dijo en La Habana que los investigadores
vienen realizando avances promisorios en las enfermedades
denominadas autoinmunes y citó entre ellas la diabetes tipo 1.
Mi entrevistado, considerado una de las figuras cimeras en el
campo de su saber, indicó que en la actualidad se han logrado
algunos "impactos favorables" en el tratamiento de la enfermedad, y
a insistencia del reportero arriesgó el criterio de que quizás en
los próximos diez años se pueda lograr incluso la cura de esa
dolencia.
La diabetes mellitus tipo 1 puede iniciarse desde etapa tan
temprana como en el lactante, aunque su aparición es más común de 5
a 7 años y en la pubertad. En un altísimo porcentaje de estos
pacientes se comprueba el origen autoinmune del padecimiento: el
sistema de defensa reacciona frente a componentes del organismo como
si fueran sustancias extrañas. La llamada diabetes tipo 2 se
relaciona fundamentalmente con factores metabólicos y ambientales.
Se refirió también a los cada vez más eficaces tratamientos
contra diversos tipos de tumores malignos, y mencionó el de mama y
próstata, entre otros.
Incansable investigador en autoinmunidad y cáncer, diabetes y en
la esclerosis múltiple, Sercarz es Director del Grupo de
Inmunorregulación del Instituto Torrey Pines para Estudios
Moleculares, en California.
Participa por cuarta vez en los eventos sobre Inmunoterapia que
cada dos años organiza el Centro de Inmunología Molecular, en esta
ocasión dedicado a las investigaciones relacionadas con el cáncer,
enfermedades autoinmunes y el sistema inmunitario.
Al reconocer el alto nivel científico de estos encuentros,
lamentó que las barreras impuestas por el bloqueo norteamericano
contra Cuba, que calificó de "tonto" y "contradictorio", no permitan
mayores intercambios y afluencia de científicos estadounidenses a la
Isla, con el consiguiente beneficio para ambos pueblos.